domingo, 22 de abril de 2018

Detectives II



Con la idea de construír un personaje detective,
las razones por las cuales se hizo detective y el desarrollo
de alguno de sus casos, trabajamos
con Lucía a lo largo de cuatro clases.
Leímos "El último espía" de Pablo de Santis.
Lucía fue dando forma a su cuento
con la estructura de una historia dentro de otra.
¡Maravilloso trabajo!






Lucía


Decidir


Capítulo 1

Ese día estaba saliendo de la universidad y de sorpresa vinieron mis papás a buscarme.
Cuando llegué a mi casa me puse a escribir mi cuento de detectives.
Soy Anita y estoy cursando el tercer año de la carrera Artes de la Escritura porque mi sueño es ser una gran escritora. O eso es lo que yo creía...
Como les contaba, al empezar a escribir mi cuento, algo me empezó a suceder. Mi cuento dice así:


Capítulo 2
 
La noche sin luna ni estrellas

La detective Mara era una inexperta siendo detective hasta que un día se lo tomó en serio: Ese día había estado caminando por la calle y de repente vino una ráfaga de viento que le dejó un papel en la cara. Cuando lo miró decía: "Desaparecieron la luna y las estrellas. Alguien tendrá que investigar quién fue el culpable".  Mara guardó el papel y se fue muy contenta a investigar. 
Pasó por su casa agarró varias cosas y se fue a visitar el Observatorio Astronómico, pero ningún rastro... Como llegó cansada, se fue a dormir. 
En sueños, vio a un señor con una bolsa que tenía escritas las letras "O" y "A". El señor se estaba yendo al campo. Ella se levantó y se acordó que una amiga le había dicho que había un lugar en le campo donde las estrellas y la luna estaban más cerca del suelo y se acordó que tenía un amigo que vivía cerca de ahí.
Todavía era de noche y Mara ya estaba en la ruta. Cuando llegó al lugar se dio cuenta de que era muy temprano, entonces se quedó mirando las estrellas. De repente escuchó un ruido, se dio vuelta y notó que había un señor con una escalera larga y una bolsa con las letras "O" y "A". Mara lo miró una y mil veses. Le resultaba conocido pero no sabía quién era.
A la mañana siguiente buscó la dirección de la casa de su amigo. De tanto buscar, la encontró. Tocó timbre y su amigo le abrió la puerta muy emocionado, la hizo pasar y le sirvió un te de bienvenida. Se quedaron charlando hasta muy tarde, así que él le ofreció quedarse a dormir.
Mara, muy contenta, aceptó. Pero esa noche no pudo dormir bien; el caso que estaba resolviendo le daba vueltas en la cabeza. Casi había logrado dormirse cuando de pronto un brillo la despertó.
Cuando abrió los ojos, su amigo estaba frente a ella, con una estrella en las manos. El se la regaló y ella, muy sorprendida, la aceptó.
Al otro día, después de pasar la noche despierta, dudando y pensando, fue a decirle a su amigo que ella venía investigando el caso y que estaba buscando al culpable. Le dijo que se quedara tranquilo porque no lo iba a denunciar. "Poné las estrellas en el cielo. La mejor manera de mirarlas, es desde lejos."


Capítulo 3

Al terminar de escribir el cuento noté que estaba llena de dudas. Me gustaba ser escritora.
Pero escribir ese cuento me dio ganas de ser esa detective.



















sábado, 14 de abril de 2018

Fantástico




Los chicos lo tienen clarísimo.
Les pregunté:
¿Qué dirían que es algo fantástico?
Algo que no pasaría en la realidad, me dijeron.
¡Listo!




Tomás
El día de la cosecha

Un día, en el bosque del Pueblo Paleta, las hormigas
estaban buscando otra forma de fabricar comida.
Y una de las hormigas dijo —¿Por qué no plantamos?
—¡Plantar! ¿Estás loco?- dijeron las hormigas —¿Y de dónde vamos a sacar las semillas?
—¡Eeeeh! Y se las pedimos al Ave Micho-.
—¡Estás loco!-.
—No, nada más digo que le pidamos semillas, hacer eso. Bueno,
voy a hacer mi idea loca. ¡Me voy!
—¡Bueno, andate!- le respondieron.
(5 horas más tarde...)
—Bueno, llegué. Ahora le pido las semillas...-
(2 horas más tarde...)
—¡Bueno, llegué al nido! ¡Hola Ave Micho!
—Hola Cuki ¿Cómo te va?
—Me va bien. ¿Me podés dar semillas?
—¡Si, cómo no! Pero me tenés que cantar la canción 
de cuando se van al cielo.
—Si, bueno, te la canto. (Música) Tantarán, tantarán, tarán tantan.
(10 horas más tarde...)
—Bueno, ya canté. ¿Me das las semillas?
—Si.
—¿Y me llevás a mi casa?
—Si, bueno.
—¡Vamos! ¡Siii! ¡Vamos!!!

FIN





Aitana
El mundo fantástico



Hérase un día común y corriente
hasta que empezó a llover caramelo líquido.
Y después se convirtió en un mundo de caramelo.
Las personas se convirtieron en galletitas horneadas.
De pronto, dejó de llover.
Las personas se pusieron normales 
y el mundo se puso normal.

FIN







Julián
 Los dos cuentos fantásticos



El elfo de las nubes

Había una vez un elfo que se llamaba Pedrito.
Era un elfo travieso. Vivía en un pueblo al que llamaba Pueblo Chocolate.
El elfo volvía de la escuela a su casa cuando de repente
un orco le dice —¿Quieres acción de la buena?
El pequeño elfo le dijo que si ¿por qué no?
El orco astuto lo dejó en el campo de batalla.
Nada más tenía una espada y tenía que luchar contra un orco.
El elfo tomó una poción y empezó a flotar.
Llegó tan alto que se fue a las nubes.










El gato que habla

Había un chico que tenía un gato que se llamaba Flor.
El chico le dio una posión a flor y pensó que no iba a pasar nada.
Pero después de cinco semanas el gato empezó a hablar.
El chico lo retó a una batalla de "Fornite".


 (El chico, que perdió una batalla de "Fornite")


Pensó que el gato iba a hablar.
Pero eso no pasó.



(El gato que hace miauuu)