viernes, 5 de julio de 2019

Animales



Hablemos de animales.
Inventémosles historias.
Escuchemos lo que tienen para decir.
¡Miau!




Fran


Había una vez un gato llamado Mr. Miau.
Vivía con una niña y su hermano y ellos no tenían papás.
Mr. Miau era de color marrón oscuro, casi negro. El mismo color
del personaje de GTA San Andreas del juego que estaba jugando el hermano de su dueña.
Cada día, cada tarde, a cada hora Mr. Gamer jugaba.
El gato siempre molestaba a su dueño cada vez que jugaba GTA San Andreas: apagaba el juego y lo volvía a prender y Mr. Gamer se enojaba cada vez.
Un día, ya harto, tiró a su gato por la ventana y sonó la música de cuando alguien vuela.
Y sonaba así: Pueee, pue puedo volaaaaar, yo pueeedo volaaaar... (x9).
Mr. Miau aterrizó en la cabeza de su dueña, llamada Miss Linda. Como tenía hambre
bajó por el cuerpo de su dueña y rodó como una pelota y corrió hacia la cocina.
Abrió algunas puertas y encontró el spaghetti.
Le pidió a su dueña que se lo cocinara y ella le pidió a él que le trajera su plato.
Cuando Mr. Miau comió el spaghetti, esta comida le dio superpoderes. Le dio
superfuerza, pudo volar, hacer supersaltos, tener vista de rayos x y se dedicó
a salvar personas y a sus amigos gatos.

 Mr. miau se despertó de una siesta siendo zamarreado por Missis Linda.
Intentó volar pero se cayó en cuatro patas, entonces
se dio cuenta de que los superpoderes no existían.
¿Sería que había pasado el efecto del spaghetti?
Buscó su plato. Comió y volvió a intentar volar.
Pero no... Murió ahogado por un spaghetti muy largo.
De pronto despertó e hizo un maullido muy triste y asustado que en su idioma decía:
"¡Ay! ¡Qué miedo! ¿Qué pesadilla fue esa?".
Sus dueños lo abrazaron y Mr. Miau se calmó
pensando nada más que en comerse un ratón.





Nuevos juegos



Inventar un juego no es fácil.
Es como inventar una historia.
¿Dónde transcurre?
¿Cuál es el objetivo? ¿Quién gana?
Tablero, fichas, dados, cartas, reglamento.
¿Y qué pasa con los que lo jugamos?



Fran
El tablero embrujado


Este juego se trata de un niño que sin querer le pegó al tablero y se enojó
y el tablero se lo tragó y el niño quiso salir
pero murió por falta de oxígeno.
A este juego lo llamaron "El tablero embrujado".
Las partes del cuerpo del niño se convirtieron en las fichas del juego: 
cabeza, torso, brazos y piernas.
Este no es un juego que se venda en las jugueterías. Se trata de un tablero único
que sirve para que las brujas se venguen de los humanos.
Si pierdes, el tablero te come y si ganas, el tablero devuelve vivas a las personas
que habían muerto allí dentro.
Como la gente no quería jugar el juego por miedo
las brujas la hacían jugar a la fuerza.
Un día vino Dios y resucitó al niño que estaba muerto dentro del tablero.
Como el niño había estado miles y miles y miles y miles de años ahí dentro encerrado
Jesús reunió todas las fichas y armó de nuevo al niño.
Al salir el niño del tablero, este se rompió y apareció la madre de las brujas.
Ella le pidió a Dios que la resucitara para volver con sus hijas. 
Entonces se pusieron muy felices
y lloraron de felicidad.