Pero qué cosa interesante los números...
Como que las cosas se van sumando, como que crecen.
En términos generales, la idea de los números no nos hizo calcular nada. Sólo nos llevó a buscar amigos y ser cada vez más.
Sucedió espontáneamente.
Así la matemática vale la pena, ¿no?
Una matemática muy amistosa
y romántica...
Violeta y los números
Había una vez un corazón bebé que quería tener un amigo.
Un día, paseando, lo encontró.
Fueron a buscar a otro amigo y encontraron tres más.
Después fueron a buscar a otro amigo y lo encontraron.
Cinco amigos fueron a buscar y después seis.
¡Se divirtieron!
Lucía y los números
Había una vaca que en lugar de manchas tenía números.
Una oveja se encontró con ella y le dijo: ¡Ay! ¿Por qué tienes números en la panza?
¡Uy! Me duele la muela.
¡Se me cayó!
Y tenía números.
La oveja estaba tomando sopa y dijo: ¡Uy! ¡Estoy tomando sopa de letras!
Había un 1 que se llamaba Puchungo.
Había un 2 que se llamaba Juan Dos.
Gina y los números
1- Mi sol está de color marrón.
2- Mi sol está con fuego.
3- Mi sol está color celeste, como mi compañía está celeste.
4- Mi sol es azul, como mi compañía, está conmigo.
Estoy enamorada de ese hombre. Espero que él está enamorado de mí.
¡Ay! ¡Por Dios! ¡Qué suerte que tengo! Está enamorado de mí.
Espero que me salgan más cosas de suerte.
Estoy en la calesita sola. Quiero un novio que esté a mi lado.
Me encontré con un novio. ¡Genial!
Valentina Frida y los números
Un día un corazón fue a buscar a sus amigas corazones para hacer una fiesta de disfraces. Eran cinco amigas.
Entonces encontró a una amiga.
Encontraron a una amiga más.
¡Y a otra!
Las cuatro fueron y encontraron otra más.
¡Por fin! ¡Somos todas!
Vamos a la casa de la amiga que tiene seis años.
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