Generalmeeeeente, pensamos una historia primero, la escribimos después
y recién al final le ponemos el título.
Así es generalmeeeente.... Pero hoy...
Hoy lanzamos títulos al viento, títulos porque sí. Ponele:
La navidad de Roberto
El lado de los rabanitos
Palmeta y Don mosquito
La almohada soñadora
El bailecito
Etc.... Etc... Etc...
Y ahora inventamos la historia.
Lucía
EL VIAJE DESQUICIADO
"¡Hola! Me llamo Lucía y hoy me voy a París.
Estoy en mi casa preparando las valijas. Dentro de un rato nos vamos
para el aeropuerto.
¡Ya llegamos! Nos estamos subiendo al avión. Ahora va a despegar.
Lo mejor del avión es que tenés una pantallita para ver películas.
...Pero cuando prendo la pantallita... No me anda, se me empieza a trabar y a hablarme..."
... Todo esto estaba escrito en el diario de viaje de Natacha.
Luego continuaba contando que
en ese momento la pantalla le dijo que iba a tener un viaje desquiciado
pero la chica no le dio bola y se quedó dormida.
Cuando llegaron a París fueron al hotel y se encontraron con el botones
que tenía cara de sapo. La chica se puso rara...
Cuando llegaron a la habitación se fueron a descansar, se taparon,
y la manta se transformó en un mantel.
Las chicas al final no durmieron y se fueron a caminar. Cuando volvieron,
comieron y se fueron a dormir.
Al otro día se levantaron y la chica se miró al espejo,
tenía todos los pelos parados y no se los podía peinar. Después se fueron a comer
a un retaurante. La chica pidió crepe de nutella. Cuando se lo trajeron, lo probó
y era de remolacha y justo a ella no le gustaba la remolacha. Se fueron del restaurante y caminaron hasta el hotel. Allí pidieron la cena y el señor les trajo Pinocho a la parrilla. Como
no les gustaba se fueron a dormir sin comer.
A la mañana siguiente se fueron al aeropuerto, subieron al avión y
despegaron para llegar a Buenos Aires.
Cuando llegaron, fueron con su familia y les contaron todo.
Decidieron irse de vuelta de vacaciones
y divertirse con las cosas graciosas.
EL VIAJE DESQUICIADO
"¡Hola! Me llamo Lucía y hoy me voy a París.
Estoy en mi casa preparando las valijas. Dentro de un rato nos vamos
para el aeropuerto.
¡Ya llegamos! Nos estamos subiendo al avión. Ahora va a despegar.
Lo mejor del avión es que tenés una pantallita para ver películas.
...Pero cuando prendo la pantallita... No me anda, se me empieza a trabar y a hablarme..."
... Todo esto estaba escrito en el diario de viaje de Natacha.
Luego continuaba contando que
en ese momento la pantalla le dijo que iba a tener un viaje desquiciado
pero la chica no le dio bola y se quedó dormida.
Cuando llegaron a París fueron al hotel y se encontraron con el botones
que tenía cara de sapo. La chica se puso rara...
Cuando llegaron a la habitación se fueron a descansar, se taparon,
y la manta se transformó en un mantel.
Las chicas al final no durmieron y se fueron a caminar. Cuando volvieron,
comieron y se fueron a dormir.
Al otro día se levantaron y la chica se miró al espejo,
tenía todos los pelos parados y no se los podía peinar. Después se fueron a comer
a un retaurante. La chica pidió crepe de nutella. Cuando se lo trajeron, lo probó
y era de remolacha y justo a ella no le gustaba la remolacha. Se fueron del restaurante y caminaron hasta el hotel. Allí pidieron la cena y el señor les trajo Pinocho a la parrilla. Como
no les gustaba se fueron a dormir sin comer.
A la mañana siguiente se fueron al aeropuerto, subieron al avión y
despegaron para llegar a Buenos Aires.
Cuando llegaron, fueron con su familia y les contaron todo.
Decidieron irse de vuelta de vacaciones
y divertirse con las cosas graciosas.
Tomás
LAS AVENTURAS DE TINI, STEVE Y EL CHIPER
Había una vez un hombre llamado Steve que estaba en la búsqueda de diamantes.
Cuando apareció en la noche, había un esqueleto con un arco y un zombie.
Steve rompió dos cubos de pasto y tierra, se ocultó debajo de los cubos,
tapó el agujero y esperó a que amanezca.
Entonces un ¡Criper! apareció. El Criper le dijo "Maestro Steve"; Steve hizo una casota
y el Criper se quedó con él.
Steve soñó con un hombre llamado Jerobrain que luego desapareció. Steve se levantó
y tomó prestado un monstruo de piedra.
Tini se sumó a la búsqueda y encontraron una mina. Rompieron dos ladrillos y en un cofre
encontraron cinco diamantes. Aparecieron Jerobrain y el enderman y Jerobrain vio
que Steve tenía los diamantes.
Un dragón se despertó y empezó a perseguir a Jerobrain que escapó.
Steve saltó, vio una espada de diamantes y empezó a luchar
con el dragón. Le lanzó la espada de diamantes y el dragón se murió. El dragón tenía, en un cofre, 80 diamantes...
El Criper murió y Steve salió de la cueva.
Vivió contento y vivió feliz para siempre.
Violeta
EL DIA ETERNO
Un día, yo me desperté y era el cumple de mi hermano.
Y lo despertamos y desayunamos
y cuando vinieron los invitados jugamos con los chicos.
Al mediodía comimos torta.
Cuando se fueron los invitados yo me fijé
y era de día.
Y estaba contenta porque me encantó el cumple de mi hermano.
Lucía
RODOLFO NO CREÍA
Había una vez una tortuga que se llamaba Rodolfo.
Rodolfo tenía una carcterística muy especial: No creía en nada.
No creía que era el cumple de su hermana, no creía que su mamá
estaba en el supermercado, no creía que le servían pepino,
no creía en las personas.
Un día su mamá le preguntó: "Rodolfo, ¿Por qué sos tan desconfiado?"
Y rodolfo contestó: "Porque un día 30 personas me mintieron. Me dijeron
que yo era malo, que parecía un caballo, que parecía un ramo de flores, que la lechuga era acaramelada, que el piano era una silla, que las casas tienen mil chimeneas...
Entonces me volví desconfiado y no creo más en nada."
Y la mamá al escucharlo le respondió: "Cree en algunas cosas, en las mentiras no."
Y le dio un abrazo muy grande.
Entonces a Rodolfo se le abrió el corazón y sintió como un abrazo de oro
y eso duró para siempre.
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