jueves, 27 de julio de 2017

Accidentes Geográficos

"Hágase un valle", dice Pescetti en su poesía "Era un día para un Geniol".
¿Qué pasaría si en lugar de ir yo a la playa, 
el mar viniera a buscarme a la puerta de mi casa?
Eso quiero hoy:
Pensar en accidentes geográficos, más bien voluntarios.
Creados por nuestra imaginación, nuestra palabra creadora.
No tan "accidentes"...





Julián
 Casa Elevada

Ay, Horacio no te imaginas las aventuras que la abuela y yo tuvimos.
Una vez, hace mucho mucho tiempo, me compré una casa en Mendoza. No era ni chica ni tampoco grande pero la consideraba espaciosa. Me acuerdo muy bien de esa casa naranja por dentro y roja por afuera. Tu abuela y yo recién nos habíamos mudado. Pensábamos en construir un garaje.
 Ese día fuimos a buscar materiales al pueblo, volvimos a casa, dejamos las cosas y la abuela me dice- -¿che no sentiste nada?- y le contesto que no como pensando -¿Qué comió esta? Luego me di cuenta de que el piso se había movido y estaba 45 cm más alto nuestro cuarto que el patio.
Luego de unos días llegamos a la conclusión de que una montaña había crecido debajo de nuestra casa. Al principio medía 2 metros y al poco tiempo llego a medir 8848 metros.




Antes de que la montaña creciera tu abuela y yo habíamos organizado una fiesta por mi cumpleaños y en la locura de la montaña no planeada lo habíamos olvidado por completo. Cuando llegó el cuatro de enero me acordé de mi fiesta y me di cuenta que nadie iba a poder llegar.
En ese momento me sentí muy solo ya que nadie podría venir a visitarme, pero tu abuela me reconfortó festejando junto a mí.
Luego decidimos quedarnos un tiempo más para disfrutar 
los últimos momentos ahí arriba.                                                                  
Después de unos cuantos meses la abuela y yo nos dimos cuenta de dos cosas: una, la comida se estaba empezando a terminar y otra, que la abuela estaba embarazada y era muy peligroso que un bebe viviera tan alto. Entonces decidimos mudarnos a otro lugar que no estuviera tan elevado.
Y en el sillón que estás sentado es donde nació tu mamá.
-¡Qué asco abuelo!-
FIN








Tomás
"Casas frente a montes"


Hola, soy Tomás.
Les voy a contar cómo es mi casa frente al mar.
Es así: Alrededor hay montes y un mar tranquilo.
Hay un paisaje para pintar.




¡Ey! Hola de nuevo.
Ahora les voy a contar qué hay adentro de la casa.
Hay seis habitaciones, una play station 6, una cocina,
un baño, un patio trasero, una pileta,
un acuarium, un mayordomo, una cocinera, una camarera,
un Ferrari y un Camaro.




¡Ah! ¡Todo fue un sueño!



No hay comentarios:

Publicar un comentario