martes, 13 de noviembre de 2018

Mi otro yo



Ponele que conozco al que habita el espejo
sin espejo de por medio.






Francisco
Yo y mis pasados en la cárcel


Yo estaba en una cárcel en la que había miles y miles de yoes.
Todos juntos hacíamos historietas. Yo pegaba las hojas, otro les ponía un sello, otro las páginas, otro las palabras, otro los dibujos y otro la pintura.


Todos estábamos en la misma cárcel, en la misma celda. Ellos habían aparecido porque yo me había caído y un Delorean robot que quería clonarme viajó al pasado miles de veces y trajo a todos los yos que había en otros tiempos.



 Yo salté del Delorean pero ese fuego de su velocidad se propagó y unos viejitos que no habían prestado atención casi se queman pero yo los salvé con el poder de la imaginación.
Ahora estaba preso por no haber podido frenar el auto que en realidad me quería dar millones de vueltas hacia el pasado y el futuro para que yo envejeciera.

En la cárcel estábamos todos mis yos ordenados. Teníamos el plan de escapar. Uno tenía que vigilar. Íbamos a escapar agarrados de nosotros mismos después de romper los barrotes. Usé todas las historietas para hacer un trampolín y cada uno saltó.

Cuando todos terminamos de saltar, pegué muchas historietas unas a otras construyendo un muro y lo pinté. Ese muro serviría para hacer un personaje falso para engañar a los policías.



Yo y mis yos fuimos a buscar el Delorean y nos hicimos armas para destruirlo. Uno lo ató al suelo, el Delorean intentó escapar pero no pudo porque le trabaron las ruedas. Los demás le dispararon y lo destruímos.

Al fin todos volvieron a sus tiempos. Yo me quedé en mi tiempo y me fui a casa.
Y les dije a mis padres y a mi hermanito que me había encontrado conmigo mismo.











Julián
Yo X 2



Mi clon
Capítulo 1

Un día estaba en el sillón, cuando escuché que alguien tocaba el timbre de mi casa.
Salí y me vi a mí mismo. Le abrí la puerta y me dijo que necesitaba una casa. Y le respondí ¿Por qué la mía? Pero no respondió. Se tiró en mi cama. Yo lo miré y me fui de la habitación.
Al otro día me despertó un sonido extraño. Era mi "clon", si así lo llamamos, que estaba acariciando un pato. Yo reaccioné y le dije: "EN MI CASA NO SE PERMITEN ANIMALES!!!".
Pero no me escuchó y se fue de mi casa sin decir NADA...




El clon
Capítulo 2

Las Ratas


Miré cómo se iba y le grité ¡Chau!
Él se dió vuelta y me miró. Mi clon se fue con su pato. Yo le grité ¡Esperame!
Pero no me hizo caso; se fue y se perdió en la ciudad. Pero se detuvo en un local de café, el famoso "Cafecity". Esperé a que saliera y cuando se fue del café lo seguí y me llevó a un callejón oscuro.
Él desapareció misteriosamente y empezaaron de salir ratas rabiosas que saltaron arriba mío y tristemente me morí.
Pero... ¿Cómo estoy escribiendo mi historia?
Sencillo: Las ratas tenían una rabia que te mata y después de 9 días revivís.
A mí me enterraron profundo.




El Clon
Capítulo final

Mi funeral



Estuve tres días enterrado. Intenté escapar y lo logré pero tuve que esconderme porque si me veían iban a creer que yo era un zombie. A mi clon eso no le importó y salió normalmente.
Un día nos cruzamos por la calle, íbamos corriendo, no nos vimos y chocamos pero...
¡¿Cambiamos de cuerpo?!
Aunque ninguno de los dos se dio cuenta y cada uno fue donde tenía que ir: a un departamento para alquilar. Al llegar me vi distinto, con tatuajes. Me asusté y me lavé la cara, las marcas no salían pero...... Me golpeé la cabeza y los tatuajes se fueron. Otra vez me golpeé la cabeza y volví a ser yo.
Un día estaba apresurado y me choqué con alguien raro...

FFIINN










Nanuk
Mi pequeño yo


Un día normal de primavera, 22 de octubre, estaba caminando a casa por el parque Saavedra 
y a causa del polen me empezó a picar la nariz y me dieron ganas de estornudar. 
¡ACHÍS! se escuchó. Me tapé la boca con la mano y ahí lo vi, 
mi pequeño yo, era enano y con voz de pito pero era igual a mí. 
Yo (el grande, el real), fui corriendo a casa sorprendido a mostrárselo a mi mamá pero mientras corría se me cayó de la mano y justo aterrizó en una caca de perro,
entonces me dio asco y lo dejé ahí.
Al día siguiente fui a rescatar a yo (esta vez el chiquito), 
porque empecé a tener miedo de que si yo nº2 moría, yo nº1 también 
(yo1 es el grande y yo2 el chico).
Cuando llegué al lugar donde se había caído yo nº2, lo encontré tirado arriba de la mierda 
de la cual no podía salir, entonces lo tuve que rescatar yo nº1 
y al hacer contacto dos seres que son lo mismo, 
al mundo le agarró un colapso de no entender nada y se suicidó. 
Y con el fin del mundo también llegó el fin de todos los demás.
Chin Pum!






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