Siempre bienvenidas las exageraciones.
Cada tanto, esta idea de ponernos
lentes de aumento
y poner todo desmedido, zarpado,
fuera de quicio, hace que
aparezcan en nuestra imaginación,
cuentos, situaciones, dibujos, juegos,
bastante interesantes.
(No exagero)
Lucía
Corazones explotados
Yo tenía un corazón
EXAGERADAMENTE
enorme.
Un día explotó
porque se enamoró.
Poetas exageradamente poetas
Existe una variedad de poetas
EXAGERADAMENTE
poetas.
Ej.: Un día una maestra le preguntó
a un chico qué era la poesía.
Él tomó coraje y le dijo: Una poesía
que se trataba de qué es una poesía,
pero muy exagerada.
La heladería exagerada
—¿Alguna vez viste un helado que tenga
cincuentamil millones de bochas?
—Pues..., no.
—Entonces te voy a contar la historia.
Había una heladería llamada "La heladería exagerada". En esa
heladería había muchos gustos. entonces inventaron el helado con muchas,
pero muuuuchas bochas.
Aunque la gente no llegaba a comerse ni media bocha.
Historias exageradamente exageradas
Corazones explotados
Yo tenía un corazón
EXAGERADAMENTE
enorme.
Un día explotó
porque se enamoró.
Poetas exageradamente poetas
Existe una variedad de poetas
EXAGERADAMENTE
poetas.
Ej.: Un día una maestra le preguntó
a un chico qué era la poesía.
Él tomó coraje y le dijo: Una poesía
que se trataba de qué es una poesía,
pero muy exagerada.
La heladería exagerada
—¿Alguna vez viste un helado que tenga
cincuentamil millones de bochas?
—Pues..., no.
—Entonces te voy a contar la historia.
Había una heladería llamada "La heladería exagerada". En esa
heladería había muchos gustos. entonces inventaron el helado con muchas,
pero muuuuchas bochas.
Aunque la gente no llegaba a comerse ni media bocha.
Julián
El hombre extremadamente feo
Un día Tobías se miró al espejo y se dijo:
—¿Soy exageradamente feo?
Salió al balcón para respirar. Pero no pudo.
—Siempre lo mismo. Esto es exageradamente malo—dijo con mal humor.
—Autos insoportables.
Fue al trabajo y era tan feo que lo mandaron a que hablara con el presidente, que le dijo:
—Te nombro presidente.
—¿Y por qué?
—Por feo.
Fin
El chico extremadamente dormilón
Una noche Pedro estaba durmiendo.
Sonó la alarma y él seguía durmiendo.
Pasaron como diez horas y Pedro no se despertaba.
Durmió tanto que al despertar
era el único humano.
Tomás
Un día la gatita del pueblo Lavanda
estaba hablando de que tenía los bigotes pero muy largos
y decía que si se iba de paseo se tropezaba con los bigotes.
Y la gata dijo: —Bueno, yo me quedo.
Y ya no volvió a salir.













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