martes, 10 de noviembre de 2015

Cosas de todos los días

Pablo Neruda fua un gran maestro en esto de dedicar odas a las cuestiones de todos los días: la papa frita, las medias, la cebolla, el tomate, las cosas...
También Elsa Bornemann dedica versos a la ropa tendida, a las verduras, al pan flauta, a un clavito, al escensor y la escalera.
No es fácil pero es misión del poeta, encontrar, detrás de lo cotidiano, el sentido que inspire nuevos versos. 
En definitiva, se trata de la vida misma.
A ver , a ver...



Valentina



Poesía de la ducha 

Cuando voy a la ducha
me quedo dormida...
Pero me despierto y no doy más.
Termino y tengo
fri fri fri frío
(después).
Me voy a comer.
Lavo los platos y después
me voy a dormir.



Los sueños 

El vendedor de sueños
sueña sueños
sin parar.



¡A la escuela!

Ir a la escuela es
como matarme
en el auto.




Lucía
  

Las ganas de leer

Cada noche
que pasa
me acuesto 
y espero a mi
papá y mamá que
me gritan: ¡Ahí 
vooooy! Y
después me leen un
cuento.



Las estrellas  

Cada noche
me acuesto.
Abro la ventana
y miro todas
las estrellas.
Y digo: ¡Ay
qué maravilloso
sería tocar las
estrellas!



Luna Lunera 

Quisiera pero 
no puedo.
Quiero ir a la
luna y comer
pomelo.
También me gustaría
rodar por la
luna y jugar
a las escondidas.





Rocío
 

Mis cosas cotidianas

Esa ropa que siempre nos ponemos,
que cuando te la ponés brillás
como luciérnagas de noche
alumbrando
cada esquina de mis ojos
prendidos fuego.

Pantalones largos
como cuellos de jirafa,
vestidos de colores
como aquellos colores
del arco iris
que iluminan.

Pero, ¿Hay que tener dinero para comprarlos? 
¡Claro que si!
Ese papel
llamado dinero
necesitamos mucho,
-más que mi alma-,
para poder vivir.

Ropa, ropa.
¡Qué looks,
qué estilos!  
 

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