miércoles, 11 de noviembre de 2015

Mi libro juguete

Jugar con una caja, no tiene límite. Es una casa, es un auto, un estacionamiento, un castillo, un casco de astronauta. 
Jugar con una sábana, que un día es una carpa, otro día un vestido increíble, otro día una bandera gigante..., es otro juego infinito. 
En estas cosas pensamos hoy. 
Y leímos un cuento alucinante sobre juegos que nunca terminan, "En el Desván" de Oram y Kitamura. 
Y les propuse este libro-juguete, que puede transformarse en lo que ellos quieran y llevarlos a donde quieran ir.
Mirá... 




Maite
"La chimenea"





Detrás de esta ventana
hay una montaña que se levantó hasta el cielo.
Las estrellas se fueron volando y estaban desapareciendo.
La luna está acá
toda circulita.



Cusini se subió a un árbol.
Cuando llegó arriba había unas hojas.
Y arriba había una serpiente.
Sus padres lo esperaban abajo con la comida.
Cuando cusini bajó del árbol, comieron.




Había una vez un arco iris que giraba.
La gente fue a verlo.
Lo desengancharon, lo sacaron
y lo compartieron.




Un día Rami se subió
a un edificio de montaña
y lo retaron porque subió sin esperar
a su prima Male y a su papá Manu.
Le pusieron mucho pelo y pudo subir.






Jacinto



"El Auto y el gato"

Había una vez una ventana.
Adentro de esa ventana había un auto.
El auto corría una carrera y ganó.
¿Quién manejaba?
Un gato.


El gato y el planeta
Había una vez un gato en el planeta
y se acercaba un asteroide.
El asteroide chocó 
y el gato se salvó.



El gato y la calesita
Había una vez un gato
que estaba en la plaza.
Se subió a la calesita, agarró la sortija
con la cola
y se ganó otra vuelta.




Violeta







Un día mi papá me trajo un perrito y pasó algo genial: Se escapó a un lugar mágico y lo encontramos y fuimos a conocer ese lugar mágico.








Un día subí unas escaleras y encontré a mi perrito durmiendo en mi cama.










El otro día fui a la calesita y pasó algo genial: La calesita giraba más rápido que nunca.










Lucía










Una nena estaba en el campo jugando con su conejo bebé. Se largó a llover y ella se puso triste porque era un conejito nuevo.










Una nena estaba subiendo las escaleras y encontró un ático y vio cosas de fantasía. 












La flor que estaba estallando con muchos colores y corazones.

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